En el Balneario de las Cascadas de Tamasopo predomina la tranquilidad tan singular de los lugares, por esencia bellos, que no han sido invadidos.

Las cascadas se conservan en su forma natural. La mano del hombre ha alterado en medida mínima la frescura y simplicidad del espacio. Sólo existe un pequeño restaurante, con comida más bien casera.

La luz desempeña un papel espectacular. Produce en las cascadas reflejos haciéndolas parecer cortinas de nieve con múltiples ondulaciones. En las partes donde la luz no beneficia con su brillo, se crean sombras que dan profundidad y resaltan lo iluminado, como pequeños soles que nos deslumbran.

Las tres cascadas coinciden más o menos en su altura pero no en su forma, en su caída y en el cauce que lleva el agua. La de mayor longitud es la primera. Se divide en dos caídas como de quince metros cada una. El agua parece patinar entre las rocas, dividirse en algunos tramos, probar distintas rutas, para finalmente volver a unirse. La segunda, por el contrario, es más angosta y se desploma con estruendo. Pareciera que el agua alcanza el precipicio y, en vez de escurrirse por los lados, se arroja con fuerza por él.

El río que las alimenta es el "Tamasopo, que adquiere su nombre por encontrarse en el municipio. Posteriormente se une al río Damián Carmona y se forma el río Gallinas, el cual se precipita desde 105 metros de altura en una excepcional catarata, conocida como cascada de Tamul, cuyas aguas alimentan el río Tampaón.

La limpieza del balneario es de admirarse. Desde hace varios años hay un encargado que lo mantiene impecable.

Restaurante "La Isla"

Ingrese a la sección para conocer a detalle nuestro menú disponible, tenemos cortes, aves, desayunos, comidas, mariscos y mucha variedad de platillos exquisitos...

Alitas

Enchiladas Huastecas

Huevos al Gusto